Essbio asegura que el problema está solucionado con la inversión de $130 millones en la planta que depura el arsénico del agua, y que sus datos igual que la planta están abiertas ala comunidad y a los investigadores.
El gerente de Essbio, Gonzalo Tagle asumió la responsabilidad de su empresa en los episodios denunciados por el investigador Gabriel Cavieres: “Si, el año pasado hubo algunos días que excedimos la norma, lo que nos encendió las luces de alarma, al punto que realizamos una fuerte inversión en una planta de abatimiento de arsénico en Coya. Desde que empezó a funcionar esta planta no se ha vuelto a producir un episodio de contaminación”.
Essbío ha informado a la Superintendencia, como le obliga la norma y Tagle recuerda que toda la información está disponible para el púbico y los investigadores de los temas de agua: “Todas estas muestras están disponibles en la Superintendencia de Servicios Sanitarios”.
-¿Cómo es la relación de Essbio con la comunidad coyina?
-Buena. Me he reunido con la Unión Comunal con frecuencia y reconocimos que habíamos tenido un par de eventos de este tipo. Reaccionamos con acciones concretas, invertimos más de $130 millones y también hicimos inversiones en otros asuntos que nos pidieron los vecinos. Sí quiero decir que desde entonces, fines de octubre, no hemos vuelto a saber de ese interés por ver la planta.
-¿Porqué estos problemas afectan a Coya y no a Machalí?
– Porque son distintas las fuentes de abastecimiento. Para Machalí tenemos otras fuentes de agua (Nogales). Es importante explicar que los problemas que pasan en Coya no son replicables a Machalí.
-¿Esa contaminación atribuible a las empresas mineras?
-La razón de estos episodios súbitos es un misterio. No sabemos a ciencia cierta porque se producen esos episodios. Hay dos hipótesis, una es un problema de napa contaminada, y la otra es que haya existido contaminación por metales pesados, en ese caso probablemente debido a la intervención de terceros. Ninguna de esas las podemos confirmar, son hipótesis. Lo que importa es que solucionamos el problema con esta planta de abatimiento de arsénico.
– ¿Entonces Essbio puede garantizar la calidad de su agua?
-Así es. Velamos por la salud de l comunidad de Coya, y por eso encargamos un estudio externo al Dictuc de la Universidad Católica, que nos asegura que estos parámetros no representan ningún riesgo para la salud de la población., y que no se han repetido desde julio del año pasado. Abordamos de manera integral el problema y la planta está abierta para cualquier persona ni dirigente.
