Es la primera entrevista que Pamela Medina, ex militante UDI y ex concejal por Rancagua, otorga a un medio de comunicación luego que tomara la decisión de volver a disputar un cupo en el Parlamento y se confirmara su carrera por el cupo de Renovación Nacional (RN), tras quedar fuera por algunas horas cuando Sebastián Piñera decidió que Evópoli no llevara candidatos en la Región de O’Higgins.
Pamela Medina, abogada de profesión, sale del ascensor de un céntrico edificio de Rancagua y camina por el pasillo en dirección a su oficina. Mientras avanza responde el celular y aprovecha de buscar las llaves, al momento que nos pide disculpas por el pequeño retraso. “He corrido todo el día”, se disculpa.
Con un escritorio lleno de documentos que denotan que tiene una alta carga de trabajo, comenzamos un diálogo con quien quiere ser la primera diputada mujer por Rancagua-Machalí. Relajada, segura y distendida, se sienta en su silla, no sin antes ofrecernos asiento.
La serie de llamados que recibió mientras se desarrollaba la entrevista, no fue impedimento para que Pamela Medina, hoy ya candidata oficial del Pacto Chile Vamos, hablara de todos los temas.
¿Cómo toma el apoyo dado por RN de darle un cupo para postular?
Estoy muy agradecida. Me siento una persona bendecida. La gente de Renovación Nacional ha sido muy generosa conmigo, porque en estricto rigor no tendrían por qué haberme dado un cupo, y se dio la posibilidad. Soy de la idea de que las oportunidades en la vida hay que tomarlas, sin mucho cuestionamiento, y me la voy a jugar. Estoy agradecida de la posibilidad dada por RN.
En 2013 ya tuvo un intento por llegar al Parlamento, ¿por qué asume nuevamente este desafío de ocupar un puesto como diputada?
Cuando postulé la vez pasada era como un desafío personal, con una campaña sencilla con muy pocos recursos, y a pesar de que perdí, yo quedé muy contenta con el resultado obtenido, porque con los recursos que destiné era muy difícil salir electa (…) Si salía elegida iba a ser un gran triunfo, pero en lo personal quedé muy contenta con esa votación. En ese momento pensé que debía cerrar el tema político y me concentré derechamente en trabajar, además que se produjo una situación delicada en lo familiar con mi mamá y ‘abuelita’. Después de dos años concentrada en lo familiar, sentí que era la posibilidad de retomar, y justo se produjo la posibilidad de que Evópoli me diera un cupo y tuve el apoyo de mi marido. Cuando el apoyo es unánime, sientes que mereces darte una segunda oportunidad.
La campaña pasada fue austera. ¿En esta oportunidad será igual?
Igual. Mis campañas son de harta solidaridad, en el sentido de que hay mucha gente, amigas, compañeras de colegio y universidad, la familia … todos cooperando y viendo de qué manera pueden aportar. No tengo red con empresarios, pero lo que no es un tema que me complica. Siento que hoy día las condiciones para hacer campaña son distintas con la nueva regulación legal, y lo hemos visto en las campañas municipales donde hubo mucha menos propaganda.
¿Se le va a ver más en terreno entonces?
Yo siempre he estado en la calle, en terreno. Me gusta trabajar con la gente. Siento, además, que es la única manera que uno tiene de percibir el sentir de las personas. Lo demás no basta. Lo bueno es que no he estado alejada, porque todo este tiempo he seguido en contacto con la gente y, por lo tanto, sé cuáles son las sensaciones y los problemas y preocupaciones de la gente.
¿Es una ventaja llevar el apellido Medina?
Siento que para mí sí. Yo me siento muy orgullosa de mi papá, por lo que yo vi cómo él era, y orgullosa de ser su hija porque fue un tremendo papá para mí, por su ejemplo de responsabilidad, una persona tremendamente humilde que trató siempre de irse superando en la vida. Siempre lo vi con un libro, siempre estudiando y tratando de prepararse. Me siento muy orgullosa de llevar ese apellido, a pesar de que igual genera controversia, porque muchos lo asocian a que fue casi un fiel servidor del gobierno militar, y no fue así. El concepto que él tenía era defender a sus trabajadores, independiente de quien estuviera al frente, pero respeto a quienes piensan distinto.
Sus contendores más cercanos llevan tiempo en campaña. ¿Se siente en desventaja por el hecho de recién empezar con la campaña a 3 meses de la elección?
Yo creo que no estoy en desventaja. Me voy a ‘poner las pilas’ a full ahora. Claro, hay candidatos que, a lo mejor por no ser acá o no tener vinculación con la zona, han debido empezar mucho antes a hacer campaña; pero yo siento que tengo harto arraigo, que tengo que concentrarme en comunas que no me conocen tanto (…) Acá no hay recetas y nadie puede decir es mejor empezar antes o después. Es el escenario que me tocó y lo quiero hacer bien, y trabajar de manera ardua. Cada uno mide sus tiempos y ve su propia realidad. Mi escenario hoy es éste y con eso me la tengo que jugar.
¿Cómo tomó la decisión del ex Presidente Piñera de dejar sin cupos en la región a Evópoli?
Evópoli tenía una lista muy competitiva, con Wladimir Román como compañero, pero cuando uno se somete a un arbitraje es sin reclamo. Se sabía que era parte de las reglas del juego. Ahora mirar mucho para atrás no sirve, lo importante es que hay un objetivo común que es que él (Sebastián Piñera) sea Presidente y que todos los candidatos puedan trabajar de manera unida como equipo para obtener ese objetivo principal y común.
¿Cuál es su opinión respecto a aquellos candidatos que no son de acá?
Yo soy bien regionalista y me gusta privilegiar que la gente ojalá sea del lugar donde postula, porque le da identidad a las ciudades, a la comuna. No estoy haciendo un juicio de valor porque lleguen personas de afuera, porque pueden ser muy buenos candidatos, pero en lo personal me gusta que se diera la posibilidad a las personas que viven en el lugar.
¿Por qué decide volver a postular al Congreso?
Me siento muy afortunada porque mucha gente me pidió ser candidata. Creo que es bien inmerecido porque no soy ninguna estrella de la política, sino más bien soy una persona bastante normal. Muchas personas me decían ‘Pamelita tiene que volver’ (…) Yo me siento que la gente me tiene mucho cariño. Nunca he dejado de sentir ese cariño, que es bien transparente, sin adorno.
¿Por qué el ciudadano común y corriente tiene que creer en esta candidatura y votar por usted en noviembre próximo?
Porque voy a ser una parlamentaria como las personas quieren que uno sea. Hemos visto muchos ejemplos de parlamentarios que no hacen la pega, que uno los escucha ‘voté pero no tengo idea qué es lo que decía el proyecto’, o ‘no alcancé a leer el proyecto’; por eso yo creo que uno no debe perder de vista que este es un trabajo como cualquier otro, y si uno se pone en este contexto un trabajador cualquiera no puede decir eso. Este es un trabajo que requiere rigurosidad, porque nos están todos los chilenos pagando. Yo voy a ser una parlamentaria responsable, que se le va a jugar por los problemas de las personas, sea cual sea el gobierno.
Voy a representar la voz de las personas frente a las autoridades, lo que no significa que voy a solucionar todo, pero al menos poder representar cuáles son sus problemas, necesidades e inquietudes.
