En entrevista exclusiva madre de joven skater habla de todo tras la muerte del “Seba”

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El pasado 11 de octubre, a eso de las 5 de la madrugada, fue asesinado de forma frutal el hijo mayor de una esforzada madre de la localidad de Machalí. Un grupo de jóvenes golpeó hasta dar muerte a Sebastián Cornejo, titulado como Ingeniero Industrial, quien era querido por su gran corazón, reconoce su progenitora.

Hoy la madre vive su duelo con una pena inmensa, pero con una tranquilidad que impresiona, ya que espera que este caso sirva para futuras generaciones. Tras la realización de la audiencia en que se formalizaron cargos contra los presuntos responsables de la muerte de su hijo y conocer detalles de cómo ocurrieron los hechos, Roxana Espinoza decidió hablar en la intimidad de su hogar y comentar como ha vivido la pérdida de su primer retoño.

En más de una hora de conversación sobre su hijo, nos contó cada una de sus vivencias, lo mucho que disfrutó su vida y todos los proyectos que tras el homicidio fueron arrebatados de sus manos. Benjamín, su hermano, seguirá con el sueño del “Seba”, de formar un skate park, proyecto que estaba formando hace un tiempo.

¿Cómo ha vivido el fallecimiento de su hijo?

No asimilo cómo puede haber gente que sienta tanto odio y tanta rabia, dentro de sí mismo. He tratado de aferrarme a tantas cosas que me dicen, como que la gente buena se va antes para no contaminarse, y yo creo que sí. Soy una convencida de que todos tenemos una fecha de término, y la fecha de término del “Seba” era esa.

¿Qué sintió durante la audiencia al ver a los jóvenes que eran formalizados como autores de la muerte de su hijo?

Yo los miraba y, sinceramente, no siento rabia contra ellos, no siento pena tampoco. Es como que estoy bloqueada a sentir cualquier cosa contra estos jóvenes (…) sienta lo que sienta, nada va a mejorar lo que pasó. Sebastián no era una persona rencorosa, entonces yo creo que eso me calma de sentir rabia. Me acuerdo que ese día yo miraba y pensaba, a ellos no les tocó la mamá que tenía el “Seba”, a estos cabros quizás no le inculcaban los valores que yo le daba a mi hijo, el amor incondicional que le entregaba. Era impresionante ver a la familia de estos niños, y es que quizás la mamá también se debe sentir culpable por el hijo que tiene, al que quizás nunca puso límites, al que quizás nunca le entregó valores. No sé, hay tantas cosas que me cuestiono y, la verdad, no lo logro entender. En ocasiones me cuestiono la crianza, porque si yo fuera mala y hubiera criado con malas costumbres al “Seba”, lo más probable es que él todavía estaría vivo.

¿Qué le pareció los argumentos que dio la defensa?

Al abogado le pagan por defender a esos muchachos. Tenía que decirlo, pero también si uno se fijó, hablaron 5 minutos cada uno porque no tenían cómo defenderlos. Durante el momento que hablaron trataron de bajarle el perfil, pero en realidad era lógico que lo hicieran.

¿Qué le pareció la resolución del juez?

Me parece perfecto, era lo que debía ser y como dijo él, son un peligro para la sociedad (…) pero nada de lo que se decida en la audiencia hará que mi hijo vuelva, nada revivirá a mi hijo, nada de lo que se decida me devolverá al “Seba”.

¿Ahora qué espera?

Ahora solo espero que atrapen al resto, que por lo que me dijeron, era un grupo de 10 y 15 personas, y al parecer esta es una banda.

¿Por qué cree que reaccionaron así hacia su hijo?

Estos muchachos venían acumulando rabia. Para ellos esto fue de ser bacanes. Mientras más choros son más bacanes, porque nadie les ha enseñado lo contrario. Sebastián intentó calmarlos, pero ellos actuaron de tan mala manera, que a mi hijo no lo dejaron defenderse. Es que ellos se ensañaron con mi hijo, o sea, imagínate que hay un testimonio que dice que él no cayó en el primer golpe, pero que en el segundo se cayó al suelo, boca abajo y después de eso ya no se pudo levantar (…) o sea, fueron 24 golpes en su cabeza y 24 golpes en la parte superior del cuerpo, mi hijo quedó destrozado, yo cuando lo vi no podía creer que era él.

¿A qué hora la llamaron y cómo fue el primer encuentro con su hijo después del incidente?

Me llamaron a las 5:20 de la mañana y el reporte dice que él llegó a las 5:12 de la madrugada a la Fusat, y yo a las 5:25 ya estaba allá. Cuando llegué a la Fusat lo vi desde el fondo en un box y lo distinguí por su bóxer. Al acercarme me di cuenta que ya mi hijo no estaba, que su cuerpo era solo un envase. Mi hijo llegó sin actividad cerebral al hospital, él llegó inconsciente.

¿Cómo vive el día a día?

Trato de alguna forma u otra de aferrarme a cosas que me dice la gente que conozco, aunque te juro que nunca podré quitar la tristeza que tengo en mi corazón. Hoy -lunes, día de la entrevista- un caballero me dijo, piense usted que a lo mejor Sebastián salvó a mucha gente, porque si él no se hubiera puesto entre el grupo y esta gente, y no hubieran concentrado todo este odio en Sebastián, quizás hubiera salido más gente herida o muerta (…) Este tipo de reflexiones de algún u otro modo me tranquilizan.

¿Las autoridades se han acercado a ustedes para alguna propuesta y terminar con esta violencia?

“Yo siento que no sirve que pongan más policías, no sirve que gasten millones en centros de apoyo a los cuales los cabros no van a ir, porque a la larga todos esos centros de apoyo, los chiquillos más pillos son los que le sacan provecho.

Hoy en los colegios debería enseñarse ética, moral, no sé. Es que la gente está mala, entonces quizás esa maldad lo aprendieron en su hogar, por lo mismo sería excelente que desde la pre-básica se enseñe esto, esto haría un cambio radical en miles de jóvenes. Me gustaría que se hiciera un ramo que se llame “Senti”, ya que al Seba le decían así, porque mi hijo era puro sentimiento, puro amor así lo catalogaban los amigos, así le decían todos.

¿Le hace falta tener a su hijo a su lado?

Sí, mucho. El “Seba” abarcaba mucho en mi vida. Él tenía mil proyectos que yo quería verlos concretados, como que volviera con la polola, que me diera nietos, que se casara, verlo formar su empresa.

¿La familia de los jóvenes se acercó a usted a pedirle alguna disculpa?

“Lo que yo vi ese día no fue ningún gesto de pedir disculpas. La familia estaba complicada porque los chiquillos quedarían presos, pero yo no les vi nada de arrepentimiento, me dio la sensación que era un problema más para ellos, pero yo no los vi sufrir como estaba sufriendo yo.

¿Ha sentido la presencia de su hijo?

“Desde el día en que lo encontré en la Fusat, yo lo siento parado a mi lado y me tiene abrazada, yo lo siento junto a mí en gran parte del día, pero cuando yo lloro mucho siento que él se pone serio y le digo: por favor entiende a la mamá que necesita echar fuera todo este dolor, yo sé que no te gusta verme así, pero dame tiempo (…) Sé que él está aquí y me tiene abrazada.

¿Ha buscado ayuda en profesionales para superar este dolor?

Me llamaron del Centro de Apoyo a Víctimas de Violencia, me llamaron mucho, hasta que decidí ir. Conversé como 2 horas y media con la sicóloga y partí la conversación diciéndole, ¿qué me puedes decir tú que yo ya no haya pensado? Después de terminar las dos horas le volví a hacer la misma pregunta, porque yo acepto la muerte de mi hijo, yo sabía que estaría con nosotros solo por un tiempo.

¿Tuvo algún presentimiento antes del incidente?

“Muchas personas me preguntaron que si yo tuve algún presentimiento y mi respuesta fue que si yo lo voy a buscar adonde se encontraba el día del suceso y lo hubiera echado a la fuerza al auto y hubiera venido de vuelta con él, doy por firmado que choco y se muere igual, porque era su minuto, ese era su destino. A mí lo que me destroza el alma fue la manera en que murió, y la ausencia que dejó, el gran vacío. De hecho todavía agarro el teléfono para llamarlo y saber cómo está.

¿Qué le pareció el trabajo de Carabineros?

“De parte de Carabineros  existió cierta negligencia, ya que nosotros conversamos con un carabinero y nos dijo que ellos no podían arriesgar a que le pegaran al furgón (…) cómo nos responden de esa manera, no hicieron nada, de hecho no llegaron hasta donde le pegaron al “Seba” si no que llegaron a la Fusat, cuando ya no se podía hacer nada.

¿Cómo se han portado las autoridades?

El alcalde José Miguel Urrutia se portó muy bien con nosotros. Asistió a los funerales y también nos visitó en nuestro hogar. Él se ha portado un 7, nada que decir, sin embargo, nadie más se nos ha acercado para conversar sobre el tema.

¿Qué le gustaría preguntarle al “Seba”?

Yo hoy solo tengo 2 dudas: si sufrió y si es verdad que cuando llegué a la Fusat él ya no estaba físicamente. Cuando lo vi en el hospital sentí que él ya no estaba, y al hermano también le pasó lo mismo. Yo lo miraba y miraba, y era como si mi “Seba” estuviera vacío por dentro, su alma ya no estaba en el cuerpo, sin embargo, tenía la fe de que mi hijo saldría delante de todo esto y que en algún momento él abriera los ojos, de hecho yo le decía “Seba” no quiero que me mires de arriba, hazlo de acá, tú siempre le hiciste caso a tu mamá, por favor hazlo ahora, te necesito acá conmigo. Lo que más pido es que mi hijo no haya sufrido.