Con un significativo presente para los 15 miembros de la Brigada Médica Cubana “Henry Reeve” que se encuentra actualmente en Chile y que viajaron especialmente a Rancagua para participar en un serie de actividades, la Intendenta Morin Contreras homenajeó la labor realizada por los profesionales cubanos tras el terremoto del año 2010 que afectó a la zona centro sur del país.
Cabe recordar que la Brigada Médica Cubana “Henry Reeve” llegó el 2 de marzo de 2010 a Rancagua para ayudar en las atenciones médicas para los afectados por el terremoto del 27-F y estuvieron presentes en la región hasta el 14 de noviembre del mismo año.
Fueron 75 los especialistas médicos cubanos que se ubicaron en los hospitales de campaña de Rancagua y Chillán, realizando más de 134 mil exámenes, sobre 100 mil procedimientos de enfermería y unas 3 mil intervenciones quirúrgicas, beneficiando a 79.137 pacientes.
Producto del aluvión ocurrido en la Región de Atacama, la Brigada Médica Cubana retornó al país a prestar sus servicios con 15 profesionales de la salud, realizando atenciones en las comunidades de El Salado, Diego de Almagro y Alto del Carmen, beneficiando a casi 6 mil pacientes.
“Me parece fantástico tener la oportunidad de realizar un gesto de gratitud para este grupo de profesionales que en 2010, durante muchos meses, nos entregaron su tiempo, capacidad y energía, permitiéndonos además tener la esperanza que luego de la tragedia volveríamos a surgir como país y como región”, señaló la Intendenta Morin Contreras.
Por su parte el embajador cubano, Adolfo Curbelo, indicó que “le agradezco a la Intendenta este gesto amistoso que ha tenido y que demuestra mucha gratitud a estos profesionales de salud cubanos y a la solidaridad de nuestro país, un cariño que sin duda es recíproco”.
Para el médico Carlos Pérez, que encabeza la brigada y también lo hacía en 2010, recibir un homenaje “fue un honor, porque habíamos estado en esta zona durante el año 2010 trabajando en conjunto con la comunidad tras el terremoto. Y volver ahora cuando ya está todo recuperado es muy alentador y nos permite reencontrarnos con personas que nos recibieron con mucho cariño y nos ayudaron mucho en nuestra labor”.
