Escuela de Orfebres de Coya entregó una nueva generación de artistas en cobre

Nélida Olea Zamorano respira profundo y exhala satisfacción. A los 54 años cumplió un sueño que hoy la tienencaminada hacia la felicidad. “Por fin puedo hacer lo que siempre anhelé”, dijo tras recibir  el certificado que la convierte en una de las 15 mujeres que aprobaron el curso de Orfebrería Avanzada, que se dictó en la Escuela de Orfebres de Coya.

Financiado con las  becas laborales OTIC O’Higgins-Sence, provenientes de los excedentes de Capacitación de Codelco División El Teniente, la capacitación abrió las puertas para mejorar la empleabilidad y las oportunidades de crecimiento de sus participantes. Nélida, que viajaba desde Coltauco, celebró la posibilidad de cumplir las 180 horas del curso. “Estoy contenta porque ahora hago lo que me gusta. Llegar a la escuela fue un privilegio. Durante muchos años me dediqué a hacer aseo y hoy tengo otras herramientas”, dijo.

“Tuvimos la oportunidad de pulir los talentos y el resultado de los esfuerzos están a la vista. Agradecemos también el apoyo permanente de Codelco, que incluso permitió que hiciéramos viajes de estudio para profundizar conocimientos aprendiendo nuevas técnicas”, planteó Vanessa Zúñiga, una de las certificadas.

Valentina Santelices, gerenta de Sustentabilidad y Asuntos Internos,  explicó que “acá hubo 15 mujeres que son ejemplo de la tenacidad y empuje de la mujer de la Región. La escuela tiene una marca de origen y gracia a ustedes está llevando el nombre de Coya al mundo, como con el diseño de los brazaletes hechos para la película La mujer Maravilla. Acá vemos un proyecto que es acorde a la Política de Desarrollo Sustentable de Codelco porque por un lado se potencia la identidad local y además se colabora con el desarrollo de las comunidades, su bienestar y calidad de vida”, afirmó la directivo.

“Para mí ha sido importante porque vivo en Coya y vendo mis productos en la oficina turística que está a la entrada de la localidad. En lo económico me ha servido para aportar a la familia y en lo personal para desarrollarme como mujer y ser humano”, relató Vilma Nilo, una de las tres coyinas que egresaron en esta promoción.

La Escuela de Orfebres de Coya funciona desde el año 2001 y ha formado a más de 300 personas.